¡Feliz día de mierda! (aunque seas expatriado)

Yo creo que sí. Somos expatriadas y renunciamos a mucho. Hemos de poner límites, nadie puede quitarnos el derecho a sentirnos mal por cosas que creemos injustas y tener nuestros “días de mierda”. Los “días de mierda” son buenos y necesarios, eso si, hay que poner ciertas bases porque si no corres el riesgo que en vez de un “día de mierda” sea “una vida de mierda” para ti y los que te rodean.

Condiciones para poder tener un “D.M.” (día de mierda) satisfactorio.