La Salud en la expatriación

Se habla de la buena vida de los expatriados, de los lujos, de las oportunidades, los viajes, el servicio y las fiestas pero no se habla de los problemas y los riesgos de la expatriación.

Los expatriados en países difíciles, nos exponemos a grandes riesgos en la salud. La salud física y la salud emocional. Hace un tiempo que la salud emocional está de moda y ya mucha gente lo explica con blogs que ayudan a concienciar.

Sin embargo, todavía no hay conciencia de los riesgos que conlleva irte con tu familia a países dónde existe riesgo de enfermedades pandémicas, algunas sin cura.

La enfermedad no distingue de razas, géneros ni estatus socioeconómicos. El mosquito que pica, pica. El problema es que a veces esas enfermedades tardan en aparecer, o los síntomas se confunden o no les damos importancia. En otros casos se tratan en el mismo lugar dónde se contrae y no siempre existen medios para combatirla desde el minuto 0 adecuadamente.

Efectuar una emergencia médica es complejo. En lo que respecta al enfermo, lo primero es que no todo el mundo puede ser evacuado. A veces una @medevac es más peligrosa que no hacerla. En los casos en los que se procede, es complicada su gestión, y también la gestión de lo que conlleva.

Los expatriados tienen familias detrás, si a un miembro de la familia le falla la salud, todo el sistema tiembla. Ya sea un niño ya sea uno de los adultos al que hay que  evacuar. La logística se complica sobre todo el cuidador de los niños.

¿Qué hacemos con los demás niños? Si hemos de evacuar a un hospital en un país dónde no tenemos a nadie, ¿Quién nos ayuda? Yo he vivido una evacuación médica con dos de mis hijos y no es evidente tener uno en la UCI y otro bebe de un año fuera que no puede quedarse sin supervisión ni puede entrar porque puede tener virus que afecten a los otros en la UCI.

Si los dejamos en el lugar de residencia… Esto solo es una opción si en ese lugar se queda un progenitor porque cuando uno ha de evacuar es que el país en cuestión tiene necesidades imperiosas en muchos aspectos y claro, ¿queremos dejar a nuestro hijo en riesgo?

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